TEXTOS



Por: RICARD HUERTA. Doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Para: Museari – Museo de lo imaginario. Agosto 2015

Por: CIRO TAMAYO. Primer Bailarín del Ballet Nacional Sodre BNS (Uruguay). Julio 2015

Por: ROMÁN DE LA CALLE. Presidente de la Real Academia de BB.AA. de San Carlos. Enero 2014.

Por: JOAN JOSEP SOLER NAVARRO. Miembro del ICOM-UNESCO. Consejo Internacional de Museos. Enero 2014.

Por: LA CASA MUSEO DEL PINTOR J. SEGRELLES de Albaida (Valencia) para el libro Catálogo de la exposición en la Casa Museo Modernista de Novelda (Alicante) Enero 2014

Por: ISABEL GENOVÉS ESTRADA. Licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València. Para la Revista Digital LOS OJOS DE HIPATIA.  21 de agosto de 2013.

Por: BERNARDO MONTAGUD PIERA. Miembro de la Real Academia de BB. AA. San Carlos de Valencia. Febrero de 2010.


Por: VICENT JOAN ESTALL POLES. Director del Museo del Azulejo de Onda (Castellón). Marzo 2010.

Por: LORENZO BERENGUER PALAU. Para el libro: “Artistas Valencianos contemporáneos T.II” 1997.


Por: WIFREDO RINCÓN GARCÍA Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores. Madrid, Diciembre – 1996


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Por: RICARD HUERTA. Para Museari – Museo de lo imaginario.
Doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Director del Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Universidad de Valencia. Director del diploma de posgrado en Educación Artística y Gestión de Museos. Director del Instituto Universitario de Creatividad e Innovaciones Educativas de dicha universidad.
Agosto 2015

“LA CARA OCULTA”

Cerámicas de Reme Tomás.
Reme Tomás Marrahí es ceramista e ilustradora. Su geografía particular está muy vinculada a la comarca valenciana de la Vall d’Albaida, y más concretamente a Albaida, el lugar donde vive y trabaja. Estudió en la Escuela Superior de Cerámica de Manises.

Su trabajo ha sido reconocido con numerosos premios y ha desarrollado una línea de actuación vinculada a otro gran personaje de Albaida, el pintor e ilustrador Josep Segrelles. En su exposición para MUSEARI nos presenta “La Cara Oculta”, una serie que consta de siete piezas de cerámica cuyos títulos son: La cara oculta, Roda blanca hostia negra, Dial·lel, Bisexual, Nit i dia, Mires com la mires, y Tornar a començar.



Por: CIRO TAMAYO. Bailarín.
Julio de 2015

DANZA ENTRE PINCELES

CIRO TAMAYO Y MARIA RICCETTO ya tienen su espacio en la exposición "Danza entre Pinceles", en la Casa de la Danza de Logroño Como sus propios creadores indican.

En un lugar de La Rioja y del que siempre tendríamos que acordarnos, existe un espacio donde se vive, se proyecta y se apuesta por la danza. Un lugar en donde la utopía de todo profesional, estudiante o aficionado a la danza, imagina en él algún momento y que se hace realidad.

Todo es factible dentro de la Casa de la Danza, porque su verdadero objetivo es ayudar a que participemos y disfrutemos con ella (con la Danza) sin complejos, pero también sin divismos, haciendo de su labor una obra provechosa para los profesionales, grata para los aficionados, y atractiva para curiosos o simples transeúntes Esto es la Casa de la Danza de Logroño, y en su museo una exposición: "Danza entre Pinceles" en la que se aúnan dos disciplinas artísticas, danza y pintura, en perfecta simbiosis.

La maravillosa artista plástica Reme Tomás ha sido la creadora que ha plasmado en las zapatillas de Ciro Tamayo y María Riccetto su propia creación de Coppelia. Como sus propias palabras indican: "He elegido para la decoración de las zapatillas la obra “Coppélia”. La historia de amor surgida entre el protagonista de la obra (Ciro Tamayo) y la muñeca autómata (María Riccetto). En las zapatillas del bailarín se representa un corazón partido a modo de mecanismo de precisión latente, debate entre su anterior amor humano y su nuevo amor robótico. Un ala que simboliza el continuo vuelo del bailarín. Los cromatismos empleados en las zapatillas, rojo y negro, son los colores predominantes en el vestuario de María y Ciro.

Las zapatillas de la bailarina son claramente el mecanismo de la muñeca autómata. “Confío que sean de vuestro agrado. He disfrutado mucho documentándome en vuestras danzas y estoy satisfecha con mi trabajo. Gracias Perfecto Uriel (Director de la Casa de la Danza) por la invitación a formar parte de la misma”. Manifiesta Reme Tomás.
Muchas gracias a Reme Tomás por su inspiración.



Por: la Casa Museo del Pintor J. Segrelles de Albaida (Valencia) para el libro Catálogo de la exposición en la Casa Museo Modernista de Novelda (Alicante)
Febrero - marzo 2014.

De nuevo Reme Tomás (Albaida 1.968) nos deleita con su composición de obras en terracota, interpretando las ilustraciones realizadas por José Segrelles (Albaida 1.885-1.969) para los cuentos de “Las Mil y una Noches”, situándose a su lado, compartiendo la imaginación reflejada en cada una de ellas por el pintor, y esculpiendo esa fantasía, esas imágenes que parecen vivas, para transformarlas en lo tridimensional.

Reme Tomás ha sabido meterse dentro de cada obra, extrayendo e ilustrando cada uno de sus detalles de fantasía, convirtiéndolos en imágenes que sean palpables, imitando a Segrelles que con la lectura de cada uno de esos cuentos, esos relatos, fue dando rienda suelta a su mente imaginativa para realizar estos trabajos tan fantásticos, igualmente Reme Tomás ha sabido continuar esa misma leyenda con las obras que vamos a poder contemplar en esta exposición.

Es una gran satisfacción por parte de esta Casa-Museo José Segrelles, que Reme a través de sus obras, tome como reflejo y referencia al ilustre pintor.

ALBAIDA tiene un acceso fluido y ameno, como el resto del Valle que lleva su nombre y peculiar comarca con treinta y cuatro poblaciones, alegres, festivas, rebosantes de costumbres y hermoso sabor local. Entre sus estrechas y empinadas calles, sigue conservando vestigios de origen musulmán, entre los que cabe destacar, las dos puertas que daban a la ciudad amurallada, o el castillo, enclavado en lo que es la Plaza Mayor de la ciudad. El Palacio de los Marqueses de Albaida. La Iglesia Arciprestal, S. XVII. Junto a la Iglesia, aguarda esbelta y altiva, la Casa Museo del Pintor José Segrelles.

Después de muchos años dibujándola, decorándola, planeándola y por costumbre, esbozándola sobre papel, por fin en julio de 1943, abría su Casa Museo al público. Aquellos, no eran unos planos convencionalmente arquitectónicos, y es posible que no todos los detalles que él dibujaba fueran realizables, pero se trataba al fin y al cabo de su Casa. Una de las anécdotas que se cuentan del transcurso de la construcción, eran precisamente los disgustos y riñas ocurridas entre el artista y los albañiles. Segrelles decía: ¡"...hi ha que tombar eixa pared! y ellos replicaban, ¡Però si la vam fer ahir...!

Han pasado algo más de cincuenta años, desde que sus puertas se abrieron al público, cinco décadas pasando miles de millares de visitantes, la mayoría llamados por la curiosidad de conocer directamente la obra y la casa de un pintor e ilustrador de fama universal. Pero para muchas personas, visitar la Casa Museo del Pintor Segrelles, es una cita regularmente obligada, es la necesidad creada, de beber en su forma de hacer, en su técnica pictórica, en la manera de crear mediante una portentosa imaginación.

Es necesario insistir, que la casa con la obra, forman la más perfecta simbiosis del arte y hombre. Un lugar, donde encontramos la colección antológica más importante de su obra, enmarcada dentro de su propio contesto. Toda la Casa sigue cincuenta años después, viva, impregnada del "modus vivendis" del personaje que la habitó. Pero en algunas estancias, su espíritu se ha mantenido tan perenne, que con un mínimo ejercicio de concentración, podemos incluso palpar la presencia del artista.

En definitiva, la Casa Museo del Pintor Segrelles en Albaida, se conserva exactamente igual que como la tenía Segrelles en marzo de 1969 cuando murió. El tiempo se detuvo el día tres de aquel mes, para que generación tras generación podamos observar, "vivir" el legado artístico que nos dejó. Más de ciento cincuenta obras, aguardan silenciosas, las miradas, análisis y reflexiones de quienes las contemplan.

Por: ROMÁN DE LA CALLE.
         Presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.
         Valencia, enero 2014.

EL RETO IMPENITENTE DE RELEER LAS IMÁGENES EN OTROS MEDIOS.
Debemos confesar que el atractivo de reinterpretar las imágenes implica siempre la respuesta directa a una irresistible tentación previa. Sin duda, ha existido siempre, en cualquier contexto cultural, ese afán de secreto apropiacionismo, capaz de convertir en rescatada fuente de inspiración propia la mirada ajena, incorporada artísticamente al marco de experiencias vitales compartidas.

De hecho, buena parte del arte contemporáneo obedece directamente a tales supuestos, asumidos como préstamos, homenajes o citaciones. Al fin y al cabo, se trata de persistentes migraciones estéticas, que protagonizamos por los mapas de la cultura, con el fin esencial de potenciar la expresividad de otros medios, de dar nueva vida a otras materias o de injertar otras formas y diferentes fuerzas a determinados contextos.

Efectivamente, somos sujetos migrantes que somos, atravesamos mil enclaves existenciales de variadas supervivencias y vamos espigando experiencias, formas y expresiones, para enlazarlas constructivamente desde pautas nuevas y con objetivos variopintos. Tales son nuestros retos y disponibilidades en el arte actual. Y, en este azaroso recurso del d’après1, siempre potente y sugestivo al máximo, nos topamos extrañamente con un salto cualitativo más, no tan común, por cierto: aquel que enlaza –funámbulo sin cuerdas de repliegue-- el ámbito de la ilustración y el mundo de la cerámica.

De la mano de Reme Tomás (Albaida, 1968), las relecturas ejercitadas sobre determinadas series artísticas de José Segrelles Albert (Albaida, 1885-1969) aseguran sus distancias máximas: las que van de las expresivas bidimensionalidades cromáticas a los inquietantes volúmenes de terracota, dispuestos a cobijar y compartir aquellas herencias iconográficas de alta imaginación y depurada fantasía, tras las que, a su vez, anida siempre la literatura como punto de partida.

¿Cabe mayor tentación y reto más sofisticado que alinear, en esta historia de poderes estéticos, los lejanos orígenes de voces literarias, con su versión pictórica, meditada en su complementación ilustrada –palabra contra imagen--, a la vez que, en otra vuelta de tuerca posterior, se reencontrarán de nuevo materias con palabras y voces con tactos, volúmenes con dibujos y planitudes con sombras distanciadas?

Hay una coherente dependencia relacional entre las manifestaciones de las artes, siempre. Hasta el extremo mismo de entrelazarse unas con otras, como apeteciéndose entre sí y haciendo suyos sus secretos íntimos. Intercambios de lenguajes, no siempre fáciles ni cómodos, en sus respectivos parangones, como se nos decía en la historia, desde hace siglos.

Pero, de nuevo, henos aquí con las obsesiones cómplices de Reme Tomás, buscando las formas en las palabras leídas y los volúmenes en las imágenes soñadas. Estas terracotas han cruzado, sin duda alguna, muchos ríos de tinta y trepado entre las ventanas de los cuentos hasta la saciedad. Se han reducido detalles descriptivos, simplificado formas y contrastes e incluso han debido materializarse ambientes de misterio, tan del gusto de la fantasía de Segrelles. De raza le viene al galgo, en su convivencia con el lugar, transformado vigilantemente en museo y también en memoria compartida.

D’après Segrelles –decíamos-- las esculturas de Reme Tomás merecen tanto ser vinculadas, en comparativa contraposición, a la manera de un audaz juego hermenéutico, con las imágenes respectivas del maestro o, al contrario, concederles intermitentemente su plena independencia iconográfica, convertidas en drásticas obras autónomas, potenciando a ultranza su secreta e independiente narratividad formal. Aut, aut2 son dos maneras de otorgarles la merecida justicia creativa.

Notas:
1- “D’après, como fórmula de intervención artística, rinde homenaje a las plurales estrategias de la relectura activa y de las representaciones / reinterpretación de las imágenes, las cuales –de una u otra forma-- han cruzado históricamente el panorama entero de nuestros museos imaginarios e incluso de nuestra vida cotidiana. Precisamente esta fecunda e irónica transvisualidad, esa capacidad de remitir nuestra mirada de una imagen a otra, por asociación, homenaje, cita, yuxtaposición, fragmentación o simple nomadismo, se ha convertido hoy en día, como alargada herencia de la propia modernidad, en un recurso artístico más, potenciador cíclicamente del inagotable depósito iconográfico que --sabemos bien-- se halla plenamente a nuestra disposición, como lo está la historia toda”.
Román de la Calle “Reflexiones previas en torno a D’après, versiones, ironías y divertimentos”, página 9, en AA. VV. D’après. Campgràfic Editors / MuVIM. Valencia, 2005.

2- En 1843, a los treinta años de edad, Kierkegaard publica su primer obra seudónima bajo el título: Enten-Eller, conocida en nuestra lengua como: O lo Uno o lo Otro, o más imprecisamente como: La Alternativa. Editada en dos partes, la obra contiene varios libros entre los cuales se encuentra: Estética y Etica en la Formación de la Personalidad, en donde Kierkegaard presenta aquello que da nombre a la obra: su Enten-Eller, en latín: Aut-Aut.
Con su Aut-Aut, el filósofo danés Kierkegaard (Dinamarca1813-1855) nombra el instante de la decisión, por la cual, el hombre sale de la estética, donde su vida es en función de su relación con otros, para entrar en la ética, donde se encuentra a sí mismo.
"Pero ¿qué significa vivir estéticamente y vivir éticamente? ¿Qué es la estética en un hombre, y qué es la ética en él? A esto responderé: La estética en un hombre es aquello por lo cual ese hombre es, inmediatamente, lo que es; la ética es aquello por lo cual deviene lo que deviene. El que vive en la estética, por la estética, de la estética y para la estética que hay en él, vive estéticamente."
El hombre vive escindido, postergando la decisión de hacer una cosa u otra, su única posibilidad de recuperarse a sí mismo es decidir; pero ya no importa qué decida, sino que decida y que decidir se vuelva una necesidad. Hasta ese punto es a donde Kierkegaard quiere llevarnos.

Por: JOAN JOSEP SOLER NAVARRO.
         Miembro del ICOM-UNESCO. Consejo Internacional de Museos.
         Enero 2014.

LAS TERRACOTAS DE REME TOMÁS.
REME TOMÁS, nació en el año 1968 en Albaida (Valencia). Ceramista y escultora. ilustradora y diseñadora gráfica. Estudia el grado en artes plásticas especialidad: cerámica artística en la ESCM de Manises (Valencia).

A partir de su implicación como diseñadora gráfica de la conmemoración del 125 aniversario del nacimiento de JOSÉ SEGRELLES, pintor e ilustrador universal nacido en Albaida, REME TOMÁS decidió iniciar una serie de esculturas a partir de la esencia del arte de Segrelles y subrayar en todas ellas, los principales elementos iconográficos de las ilustraciones de la literatura universal que internacionalizó la obra y la figura artística de José Segrelles.

Desde el año 2010 paralelamente al mencionado evento, REME TOMÁS inició un ambicioso itinerario de exposiciones con el que pretende acercar al espectador, a los detalles más minuciosos de la obra de Segrelles ofreciendo la posibilidad de descubrir y explorarlas a través de sus esculturas.

La Casa Museo del Pintor Segrelles en Albaida (Valencia), epicentro de todo cuanto tiende a difundir la obra del ilustrador universal, quiso acoger -junto a su obra original expuesta permanentemente-, las primeras esculturas cerámicas que rendían tributo a Segrelles, iniciando así el programa de exposiciones con las que además de dar a conocer la recreativa faceta de la ceramista REME TOMÁS, divulga y mantiene viva la expectación y la curiosidad por la obra de quien le inspira, José Segrelles.

Reme Tomás presenta al público sus trabajos en terracota, e interpreta con barro algunas obras escogidas entre un centenar de ilustraciones que Segrelles realizó para Las Mil y una noches editadas por Salvat de Barcelona en los años 1932 y 1956.

Son varias interpretaciones escultóricas, diferentes puntos de vista, novedosas recreaciones con las que podemos descubrir y disfrutar de cada obra, del detalle de cada figura a partir de la iconografía propia de los trabajos ilustrativos de Segrelles, a través de la tridimensionalidad que ofrecen las esculturas.

La exposición de cerámicas de Reme Tomás, está acompañada con fotografías en alta resolución de las acuarelas de Segrelles, con el propósito de ofrecer una exposición didáctica con contenido pedagógico para profundizar en este apasionante tema.

No es casualidad que esta colección de cerámicas iniciará su andadura coincidiendo con la celebración del 125 aniversario del nacimiento de Segrelles, en la Casa Museo del Pintor que conservan en Albaida. Más bien fue la ocasión y el momento de poderlo llevar a cabo en este lugar tan emblemático para cualquier artista, considerado como la Meca de los ilustradores. Pero lo es además, porqué están inspiradas, creadas y recreadas a partir de la iconografía segrellista. Desde entonces se han expuesto en el Museo de Cerámica Manolo Safont de Onda (Castellón), En el 3º Salão Internacional de Arte em pequeno formato en el Centro de Artes e Espetáculos de Paião, PORTUGAL. Museo de la Ciudad de BADAJOZ. Exposición colectiva Museo de la Cerámica de LA 26

RAMBLA (CÓRDOBA). Colectiva de Escultura en pequeño formato, Colectivo Artístico La Salita GIJÓN (ASTURIAS). Colectiva en el Centro Municipal de Cultura. CASTELLÓ DE LA PLANA. Colectiva en el Carmen del Aljibe del Rey, GRANADA. Festival Multidisciplinar Ciutat Vella Oberta CVO de Valencia.

Reme Tomás se ocupó de todo el diseño gráfico en torno al 125 aniversario del nacimiento de José Segrelles, los libros, “J. Segrelles Il·lustrador Universal” editado por el IEVA; “Les Mil i una nits de Segrelles”, editado por Caixa Ontinyet, así como el cuaderno didáctico o las lonas de la exposición. Los trípticos, los carteles, de las exposiciones y actos celebrados en la Casa Museo Segrelles durante este año, como la de Carteles Valencianos, Segrelles y Vte. Blasco Ibáñez; Música per a Segrelles, los carteles emblemáticos del F.C. Barcelona, etc, de todo lo cual, encontraremos una muestra buena muestra en su web: www.remetomas.com

Tras una dilatada carrera como pintora, diseñadora gráfica e ilustradora, en una constante búsqueda de un universo propio y original, Reme Tomás nos presenta una nueva faceta vinculada con las Artes Plásticas y concretamente con la cerámica. Esta exposición significa por tanto para Reme, la cima de su personal y artística dedicación al arte en general y a Segrelles en particular en lo gráfico y lo plástico.

Las esculturas de Reme Tomás están íntimamente ligadas a la estética de Segrelles, a la sombra de un albaidense y valenciano universal que lo fue José Segrelles. Pero además para Reme Tomás, Segrelles forma parte de su vida, de su trabajo, de su entorno, casi de su familia, por su vinculación artística y emocional.

Reme Tomás hace con sus esculturas una irrefutable aportación a la obra de Segrelles, con la que pasa a formar parte de esa ampliable nómina de virtuosos que en sus diferentes especialidades artísticas, y desde sus más variadas experiencias, han bebido de Segrelles hasta dejarse embriagar y manifestar públicamente, la fantasía y el hechizo segrellista. Son aquellos que han sido cautivados por la influencia de Segrelles en el arte actual.

Así, Reme Tomás con sus esculturas, forma parte de la gran familia en la que nos encontramos al director de cine Guillermo del Toro, que en el año 2007 confirmó que el fauno protagonista de su oscarizada película estaba inspirada en la ilustración del Fauno de Segrelles reproducido en la revista The Illustrated London News del año 1927, (revista de culto para todos los amantes de la ilustración).

William Stout, dibujante del Story Board de la referida película “El Laberinto del Fauno”, visitó la Casa Museo del Pintor J. Segrelles en Albaida (Valencia) en septiembre de 2008. En marzo del año 2009 nos visitó John Howe, Ilustrador de los libros y Storys Boards de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS y THE HOBBIT dirigidos por Peter Jackson y de nuevo Guillermo del Toro en la dirección artística.

Las nuevas composiciones musicales dedicadas a Segrelles y estrenadas en la Casa Museo del Pintor Segrelles en el transcurso de 125 aniversario del nacimiento de Segrelles, con autores como Noel Nicolau; Juan C. Sempere Bomboí; Carlos Pellicer 27

Andrés; Frank J. Cogollos Martínez; Pep Soler Galbis, Ramón García Soler y Juan Ramón Company Tormo, Pepe Toni Vila Tormo, entre otros.

Los diseños en oro, plata y piedras preciosas del internacional joyero Vicente Gracia, “Siempre había pensado que se trataba de lo más parecido a hojear una lujosa edición de «Las mil y una noches». Ahora no sólo se le parece: lo es al pie de la letra. Y de la pintura. Porque Gracia se ha lanzado también a la espinosa aventura de trasplantar a sus joyas las maravillosas ilustraciones que para el gran clásico oriental realizó en 1931 el ilustre pintor albaidense José Segrelles”.

La inclusión de Segrelles en la exposición LAS 7 ARTES A ESCENA, pintura, escultura, arquitectura, literatura, música, Danza y cine con idea original de Vicent Vila y comisariado por Novembre Exposicions, con ilustraciones de Manolo Sánchez y maquetas de Olga Méndez y Mateo Ribera. Las 7 Artes y el Teatro han estado vinculados a lo largo de la historia. Durante el recorrido de la exposición pretenden mostrar la interrelación entre el Teatro y el Arte. Artistas como Picasso, Dalí, Cocteau, Toulouse-Lautrec, Munch, Degas, José Segrelles, Mondrian, Tatlin, Kandiski, Chagall o Matisse han puesto sus pinceles al servicio de las Artes Escénicas en reiteradas ocasiones.

Así como de numerosas aportaciones literarias a partir de la obra de Segrelles, entre las que cabe mencionar la publicada por Brosquil Editores en el año 2004 con el título “EL sueño de Segrelles” de J.J. Soler con ilustraciones de Fernando Tormo.

LAS MIL Y UNA NOCHES DE JOSÉ SEGRELLES by REMETOMÁS.
Al terminar la serie en torno a los Siete Pecados Capitales, Reme Tomás, se encuentra con la necesidad artística de continuar reclamando para la escultura, la riqueza iconográfica, el mundo entero de los personajes y sus gestos, las escenografías y sus decorados, los paisajes y detalles de las ilustraciones de José Segrelles. Así empieza la serie de las Mil y una noches que se expone por primera vez al público en el Museo de Cerámica Manolo Safont de Onda (Castelló), entre otros motivos, por ser una de las sedes del arte contemporáneo cerámico de referencia nacional e internacional.

La estructura del libro de relatos orientalistas universalmente difundido, es una historia que sirve de marco a todas las otras. Un esquema muy común en las antologías de relatos breves hasta el siglo XX. La historia marco es la siguiente: un sultán sorprendió a su mujer cuando le engañaba con otro hombre. Furioso, decidió que cada día se casaría con una chica de la nobleza, conviviría una noche y a la salida del sol la mataría. Sherezade acabó con esta sucesión de muertes mediante su talento como narradora. Cada noche comenzaba un cuento que dejaba inacabado hasta la noche siguiente. Así logró conservar la vida hasta que el soldado decidió quedarse con ella para siempre.

José Segrelles, recibía el encargo de ilustrar LAS MIL Y UNA NOCHES coincidiendo con su efervescente plenitud técnica y realización artística, pues sus acuarelas venían reproduciéndose desde hacía unos años en los rotativos americanos y europeos en los años en que se estaba haciendo un lugar en el mundo de la ilustración universal. 28

Si bien se pueden estudiar José Segrelles pintor, dentro del preciosismo modernista, el Segrelles cartelista aún reconocido por el lugar que ocupó en el diseño gráfico de los años veinte a los cuarenta, es el José Segrelles ilustrador el más enigmático, por la gran cantidad de trabajos realizados, pero a la vez el más apasionante dentro de su dilatadísima trayectoria artística, que empieza a los nueve años en la Academia de San Carlos de Valencia, continúa en la Lonja de Barcelona donde finaliza sus estudios de Bellas Artes y se mantiene activo hasta casi los ochenta y cuatro años.

Aunque José Segrelles, señalaba D. Quijote de la Mancha (Ed. Espasa Calpe 1966 y sucesivas hasta hoy) como el vértice de toda su carrera artística, Las Mil y una noches que ahora podemos volver a contemplar, bien podría valernos para conocer su evolución o –involución entendida como modificación- desde un barroquismo en el que la figura principal está envuelta de un decorado, de una atmósfera o de un paisaje que lo circunda y lo subraya como protagonista, para pasar por el personaje principal aureolado con un ambiente difuminado para centrarnos en la expresión gestual del personaje principal. Entre las que nos sugieren aquel barroquismo preciosista de las primeras ilustraciones, año 1932 y las que podrían haber ilustrado una tercera edición que no llegó a cuajar con Salvat tras la edición del año 1956, más que años para José Segrelles, habían pasado muchas ilustraciones por su pupitre y una obligada estancia en el caballete pintando temas religiosos durante las décadas posteriores a la guerra civil española.

Todas las ilustraciones de José Segrelles, parten de la realidad. El pintor tenía que ver aquello que quería plasmar. Daba igual que como en este caso fueran personajes orientales, o que se cruzara con contrabandistas, piratas, caballeros, franciscanos, capuchinos, dominicos, marcianos, microcrosmos feboitas o paisajes siderales. Segrelles recreaba su particular escenario, vestía sus modelos, -familiares y vecinos de Albaida o amigos de donde residía en aquel momento- y les armaba como los instrumentos con los que debían protagonizar la escena a ilustrar.

Bernardo Montagud Piera, miembro de la Real Acedemia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y Doctor en Historia del Arte, “J. Segrelles, Biografía Pictórica” (Alcira 1985) p.130 nos dice: “Hemos constatado que Segrelles precisaba de una motivación inmediata para crear, y en Las Mil y una noches, encuentra el filón más idóneo. Segrelles imagina lo que lee; crea sobre papel un espacio; recurre frecuentemente al modelo fotográfico (Aladino, Morgiana, Simbad…) el cual plasma literalmente con su asombroso dibujo y domina la técnica de la acuarela de modo excelso. (…) Todas las ilustraciones tienen como protagonista a un personaje central plasmado con verismo fotográfico. A este envuelve la fantasía de un virtuoso entorno de grados tonales, predominantemente el azul, que compensan el realismo, equilibrándose pues, a un tiempo, lo temporal y lo etéreo, lo terrenal y lo fantástico, que aúna, sin dificultad, por su dominio técnico”.

Según el Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Valencia, F. Javier Pérez Rojas, “El Esplendor de la pintura Valenciana 1860-1930” (Valencia 2001) p.14 “El preciosismo no sólo hace notoria la habilidad del artista, sino que la acerca al espectador, intimando y seduciendo”. (…) “El preciosismo es el placer de la pintura a través de la pura visualidad, sensorial y perceptiva” (…) El estilo de José Segrelles es expresivista, y con frecuencia caricaturesco; sus extraordinarias dotes se dejan ver en
un dibujo impecable, minucioso, detallista, que brilla especialmente en las ilustraciones de libros. Su sentido narrativo se apoya en una concepción de miniaturista y acuarelista que le permite visualizar los pasajes literarios con agitación, exuberancia y cierta magnificencia y dosis de humor. Con frecuencia suele resaltar las escenas; tales abundan en las ilustraciones de Las Mil y una noches”. (…) El gusto por lo oriental o moruno tiene también una decisiva presencia en la obra de José Segrelles. La identificación con esos exotismos se deja ver en la decoración de su casa de Albaida y en el ambiente de su estudio. Las ilustraciones para Las Mil y una noches debieron contribuir a despertarle su curiosidad por un oriente lejano y fabuloso, lleno de contrastes y color.

José Segrelles, el pintor que puso su saber hacer, a disposición de la ilustración, fue uno de los artistas españoles más internacionales de su época y fueron precisamente las ilustraciones de Las Mil y una noches, entre otras las que en un principio en revistas como la mítica The Illustrated London News (año 1929) y posteriormente en exposiciones como la individual de su obra en el Roerich Museum de New York (15/04/1931), le alzarían de por vida a la categoría del mejor ilustrador universal.

La primera entrega de “Las Mil y una noches” de Salvad Editores de Barcelona, dentro de la colección “Perla” en el año 1932, se convirtió en todo un acontecimiento nacional. José Francés, de la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, nos decía: “No hace muchos años aún significaba, para el aficionado a los bellos libros y a las grandes publicaciones editoriales, una melancólica tristeza confrontar las obras extranjeras de este género con la pobre y reducida producción española. Francia, Alemania, Inglaterra y, en cierta medida, los Estados Unidos añadían a los catálogos de bibliografía especializada en ediciones de carácter artístico espléndidamente ilustradas, verdaderas joyas no sólo en lo concerniente a texto y originales gráficos, sino en la lujosa presentación, ornato y cuidado de las encuadernaciones, perfección suprema de los grabados ...

José Segrelles puede situarse y hay que situarlo al lado de Edmund Dulac y de Artur Rackman, hermanos mayores por edad pero no por mérito en el arte de la ilustración por ser también un excelente visionario a quien le gusta frecuentar el mundo infinito de la fantasía grata de los poetas, los niños y los locos. Como los dos grandes estampadores ingleses, el gran estampador español buscaba en los libros el paraíso artificial de sus sueños prolíficos. Le son familiares los seres fantasmales que pueblan el mundo irreal de los poemas y de las alucinaciones, dialoga con los personajes del Olimpo literario y no se pierde por las selvas milenarias y los océanos ilimitados donde las ánimas incorpóreas se entrecruzan...

A modo de conclusión.
El arte contemporáneo genera un feed-back con el público receptor de la obra. El arte se retroalimenta del arte. Reme Tomás observa y nos tridimensionaliza el fantástico mundo de Segrelles. Conservarlo, estudiarlo, darlo a conocer, divulgar su obra, mantener actualizado su nombre, es para el amplio colectivo que ama la obra de Segrelles, el proceso más perfecto de comunicación.

Las obras de arte tienden a generar temas creativos que se desarrollan y perpetúan en tradiciones artísticas, la información crea información, y retroalimenta su propio proceso. Las esculturas de Reme Tomás a partir de la obra de su maestro José Segrelles, es un claro ejemplo de culto, respeto y necesidad de proclamarlo.


Por: ISABEL GENOVÉS ESTRADA. Licenciada en Hta. del Arte por la Universitat de València. Para la Revista Digital LOS OJOS DE HIPATIA.
21 de agosto de 2013.

LA ILUSTRACIÓN CERÁMICA DE REME TOMÁS.
Desde esos siempre curiosos ojos que son los de Hipatia hemos abordado un proyecto, que consiste en conocer y dar a conocer a los artistas de distintas disciplinas que conforman el mundo artístico y cultural contemporáneo. Lo haremos a través de la fórmula de la entrevista, con preguntas sobre su obra, sus inquietudes, además de formular unas preguntas finales comunes a todos ellos, para que sean ellos y ellas los que hagan una serie de valoraciones personales sobre el estado actual del mundo del arte y hacia dónde se encamina. Ya sean artistas conocidos o no. Hoy lo hacemos con la escultora y ceramista Reme Tomás Marrahí (Albaida, Valencia, 1968).

 ¿Cómo son sus comienzos como escultora y ceramista?
Al revisar mis comienzos como escultora me doy cuenta que con anterioridad a la década de los años 2000 tocaba todas las técnicas sobre todo óleo y pastel. Mucho diseño gráfico, premios y carteles de celebraciones muy mediáticas, de fiestas de moros y cristianos, de Fallas como las de Gandía en el año 1996. Aquel debate entre las técnicas tradicionales y la informática que ha fulminado una vez más lo tradicional. Durante los años 2000 a 2008 aproximadamente predomina sobre todo la ilustración con acuarelas, principalmente con Brosquil Ediciones y acabando el decenio me embadurno las manos con el barro y hasta ahora.

¿Sus obras han ido evolucionando, cómo?
A partir de mi implicación en el año 2009/2011 como diseñadora gráfica de la conmemoración del 125 aniversario del nacimiento de José Segrelles, pintor e ilustrador universal nacido en Albaida (Valencia) 1885-1969, decido iniciar una serie de esculturas a partir de la esencia del arte de Segrelles subrayando en todas ellas, los principales elementos iconográficos de las ilustraciones de la literatura universal que internacionalizó la obra y la figura artística de José Segrelles.

Desde el año 2010 coincidiendo con el mencionado evento, inicio un ambicioso itinerario de exposiciones con el que pretendo acercar al espectador, a los detalles más minuciosos de la obra de Segrelles ofreciéndoles la posibilidad de descubrirlos y explorarlos a través de sus esculturas.
La Casa Museo del Pintor Segrelles en Albaida (Valencia), epicentro de todo cuanto tiende a difundir la obra del ilustrador universal, quiso acoger -junto a su obra original expuesta permanentemente en su Casa Museo-, las primeras esculturas cerámicas que rendían tributo a Segrelles, iniciando así el programa de exposiciones con las que además de dar a conocer la recreativa faceta de ceramista, me sumo a divulgar y mantener viva la expectación y la curiosidad por la obra de quien me inspira, José Segrelles.
¿Cómo definiría su estilo?
Muy figurativo en un principio, para ir sintetizando estilística y formalmente, sobre todo desde mi llegada a la Escuela Superior de Cerámica de Manises donde curso el Grado de Artes Plásticas: Especialidad en Cerámica Artística y descubro todo un mundo en una ciudad tan mítica para la cerámica.

¿Qué tipo de influencias tiene su trabajo?
En un principio, sin duda en lo temático, José Segrelles. Las esculturas son la tridimensionalización del mundo segrellista. En las formas, muy Mariano Benlliure, José Capuz, Bolinches Mahiques, Octavio Vicent, Esteve Edo, Silvestre d’Edeta, Nassio Bayarri. Me llaman mucho la atención por supuesto algunas de las porcelanas de Lladró, las mujeres de Antonio Peyró, pero también la innovación cerámica de Josep Llorens Artigas, Alfons Blat, Manolo Safont, el inconformismo impreso en la materia de Arcadi Blasco, la perfección técnica de Enric Mestre, los espacios vacios de Chillida, el movimiento y la armonía de Andreu Alfaro, el anarquismo de Miquel Barceló y unos cuantos compañeros y amigos fieles a sus propios estilos.

Además usted es pintora, cartelista e ilustradora. ¿En qué faceta se siente más cómoda y por qué?
Como pintora… Hay tantos y tan buenos. Como cartelista, sólo para concursos, las cosas que se hacen cuando quieres sacar cabeza en medio de la “muixeranga” artística. Como ilustradora me llego a sentir profesional hasta que la crisis lo inunda y acaba sutnamizándo el mundo editorial junto con el cambio de hábitos de los lectores.
¿Cree que su trabajo tiene visibilidad en el panorama cultural?
Bastante más que en la era analógica. Quiero decir, ahora haces cualquier cosa y para bien o para mal, por Internet pueden estar viéndolo a tiempo real en la otra parte del mundo. Fue una de las experiencias gratificadoras que empecé a experimentar como ilustradora. Mis libros junto con el amplio catálogo de libros editados por Brosquil, se distribuían en los Estados Unidos y Latinoamérica. Todas las bibliotecas de habla hispana en el continente americano, compraban los libros de Brosquil, algunos de ellos con mis ilustraciones. 

En la escultura, cuento con el hándicap y a la vez con la ventaja, que cuesta mucho mover las piezas y cuesta como siempre, mucho más abrirse camino en los espacios expositivos. Puede que por cada veinte o treinta muestras de pintura, una sea de escultura en la que se cuela la cerámica. La desproporción aún es mayor cuando se trata de convocatorias a concursos. Pero en principio no somos tantos ceramistas, porque la propia especialidad te selecciona y te exige unos conocimientos técnicos, una formación, un progresivo aprendizaje una constante innovación del que están exentas otras disciplinas. Con todo, pueden dar una ojeada por encima a mi trayectoria artística, son muchos años, muchas exposiciones, en resumen mucho trabajo.

¿Cómo ve el presente y hacia dónde se encamina?
El presente ha de servir para seguir adquiriendo conocimientos y partiéndote la crisma trabajando confiando que se corrijan pronto las desproporciones entre la aportación de la población y las derramas de quienes ocupan algunas instituciones sobre todo públicas. ¿Hacia dónde se camina? Confiemos que caminamos hacia una sociedad alfabetizada, informada, concienciada, con los instrumentos y las posibilidades de denunciar, corregir y con ello mejorar aquello que se ha cargado la sociedad de bienestar imprescindible para que el arte que vuelva a estar al alcance de todos. En todo caso se trata de “hacer camino al andar” como dice Antonio Machado.

¿Cómo sería su mundo del arte ideal?
La estabilidad es el principio de cualquier prosperidad. Como dice la canción “Tres cosas hay en la vida, salud dinero y amor”. Sin una continúa estabilidad en cualquiera de esas tres cosas, difícilmente puedes tener la mente dispuesta a idear, reflexionar, crear, ni las ganas, ni los medios, ni las infraestructuras para llevarlo a cabo.




Por: BERNARDO MONTAGUD PIERA.
Miembro de la Real Academia de BB. AA. San Carlos de Valencia.
Febrero de 2010.

FRAGMENTOS EN TORNO A LA ILUSTRACIÓN CERÁMICA DE REME TOMÁS

A José Segrelles, tan reacio a tener en su taller a discípulos y seguidores, le hubieran encantado las recreaciones de Reme Tomás. El ilustrador, superado el primer impacto producido por ver traducidas en tres dimensiones sus fantásticos sueños, las hubiese escudriñado hasta el último recoveco. Con ávidos ojos hubiera observado la plasticidad de estas poéticas esculturas. Sus ágiles dedos recorrerían la dúctil superficie de la materia. Satisfecho, acariciarían con sensualidad las texturas de los barros, de las terracotas y de los bronces. Complacido, indagaría cuanto de novedoso hay en la traslación de sus sueños en estas esculturas resueltas con tanto acierto por una conciudadana suya.

Distintos lenguajes plásticos y un mismo dictado: la fantasía. Reme Tomás reinterpreta con pleno acierto la gran capacidad fabuladora del maestro. Un artista que se hizo en Barcelona, alcanzó la internacionalización en Londres y buscaba en Nueva York colmar su bolsillo. La fatal coincidencia con la crisis de 1929 frustró este legítimo intento.

En el curso de estas relecturas escultóricas se advierten los crecientes progresos técnicos de Reme Tomás. Una ceramista que como Segrelles, desde Albaida y coincidiendo con una crisis igual o superior a la del 29, empapada de las obras del maestro que pueblan las paredes de su casa, se decide a dar a conocer sus obras más allá de los límites de las tierras blancas. Sus piezas oscilan, desde un primer mimetismo con las aguadas de Segrelles, a creaciones cada vez más personales”.

Por: VICENT JOAN ESTALL POLES.
         Director del Museo del Azulejo de Onda (Castellón)
         Marzo 2010

 Me complace presentar la exposición “De la fantasía a la realidad… de la ilustración a la Cerámica de Reme Tomás, la tercera muestra de la serie de Autores Contemporáneos que se realiza en el Museo del Azulejo en el desarrollo de sus programas expositivitos de sus funciones al servicio de la sociedad.

Esta muestra que nos deleita con unas sobresalientes obras de terracotas, resulta interesante por su originalidad al trasladar la obra de un pintor de reconocido prestigio internacional, como el pintor José Segrelles, en escultura de barro de la mano de la ceramista de Albaida Reme Tomás.

Con ello aunamos la exhibición de dos autores en una sola exposición. Ello nos permite también relacionar dos museos (el de la Casa Museo del Pintor José Segrelles en Albaida y el nuestro) que en un principio parece no tener ningún vínculo, pero que como podemos apreciar sí que lo tienen en el mundo del arte. Es siempre positivo y admirable el poder llevar a cabo proyectos que nacen del entendimiento y del esfuerzo conjunto, tanto de personas como de instituciones”

Por: LORENZO BERENGUER PALAU. “Artistas Valencianos contemporáneos” 1997.

REME TOMÁS MARRAHÍ.
Hay quien le hace pariente, en inspiración más que en ejecución, con John Constable, o más cercanos en el tiempo con Theodore Rousseau, Constant Troyon o Ch. Daupigny, y lo dice alguien muy próximo, J.J. Soler Navarro.

El impresionismo impresionante en que se desenvuelve la artista que nos ocupa, alcanza tintes alumbradores de una realidad manifestada en cualquiera de sus aventuras como pintora, como acuarelista, como cartelista, como escultora, que de todo tiene y en abundancia. Abundancia genética, originada en su cerebro, transportada al lienzo, al papel, a la piedra, la madera por sus manos prodigiosas y convertidas su labor creativa en iones vivientes, coloristas y risueños que hace anticipar primaverales escenas.

Pintura eminentemente ecléctica por la disparidad de sus influjos, impresionista por la técnica y polivalente por Ia maestría. Decía Flauvert tiempo ha, que un buen artista no necesita eso que llamamos realidad, solamente hay percepción. En Reme Tomás hay sensación de lo existente convertido en obra; hay impresión de aquello que es bello y lo convierte en arte; en imagen detallada de cuantos ademanes y singulares apuestas pululan por los apriscos naturales; hay clarividencia al contener refinación artística; hay... diría tantas cosas de su obra...

Hay una búsqueda, entre otras muchas facetas, de lo bello, que escondido espera ese rayo quizá amarillento y ese pincel escrutador, dispuesto siempre a salir vencedor en la gran aventura, su gran aventura, de pintar la noche. Revive paisajes dormidos, dándoles otro cariz, una pátina diferente, algo así como caminar con donosura, gozar del trabajo, última principios o mostrar calidades. Pocos saben recorrer la aventura nocturna de pintar en las vigilias.


Por: WIFREDO RINCÓN GARCÍA Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores. Madrid, Diciembre – 1996

EL ARTE DE REME TOMAS.
La trayectoria de esta pintora, ha sido, como corresponde a su juventud, breve pero plena en actividad y felices logros. Artista intuitiva y dotada de unas especiales facultades para el dibujo y el color como tantos artífices de su región de origen, Valencia. Reme Tomás practica un paisaje, tanto urbano como rural, de singular encanto, aunque también lleve a cabo otros géneros como la figura, el bodegón y la técnica del cartel.

En ese paisaje al que nos referimos, no es sólo la imagen, el retazo, el perfil telúrico lo que nos muestra, sino también la hondura y la sensibilidad del lugar representado. Y así, el campanario, el viejo olivo o el antiguo postigo de la pintora, plenos de matices y desde un eco de nostalgia y sugerentes contenidos.

La difícil técnica del cartel no siempre es bien entendida por los artífices; en una sola composición, el pintor debe resumir el contenido de lo que allí se anuncia, introducir ese aliento que le sirva de llamada para el espectador, con sugestivos tintes y, además, incluir las fechas y el nombre de lo que allí se proclama. Pues bien, con especial acierto. Remé Tomás, se nos descubre en estas labores -habría que recordar sus trabajos premiados en Albaida, Xátiva, Enguera, Castelló de Rugat, Muro de Alcoy, Montaverner, Gandía-, como una consumada artista.


En esta nueva exposición el arte de Reme Tomás se nos muestra en una línea ascendente hacia la madurez plástica y desde una obra sólida, plena de aportaciones e interés.